y sus diferentes tipos
Un modelo en sistemas de TI es una representación simplificada de un sistema real que permite entender cómo funciona, cómo está estructurado y cómo interactúan sus componentes. Los modelos ayudan a planificar, diseñar y analizar sistemas informáticos antes de implementarlos.
Es una arquitectura donde varios dispositivos llamados clientes solicitan servicios o información a un servidor central. El servidor procesa las solicitudes y envía las respuestas. Este modelo es muy utilizado en páginas web, aplicaciones empresariales y sistemas de bases de datos.
Divide el sistema en diferentes niveles o capas, como presentación, lógica de negocio y datos. Cada capa tiene una función específica, lo que facilita el mantenimiento, la organización del software y el desarrollo de aplicaciones.
Permite utilizar recursos informáticos como almacenamiento, servidores y aplicaciones a través de internet. Los datos no se guardan solo en computadoras locales, sino en servidores remotos accesibles desde cualquier lugar.
En este modelo todos los dispositivos de la red pueden actuar tanto como clientes como servidores. Cada equipo puede compartir recursos directamente con otros sin depender de un servidor central.
En este tipo de modelo toda la información y el procesamiento se realizan en un sistema central. Los demás dispositivos funcionan principalmente como terminales que acceden a los recursos del sistema principal.
En este modelo el procesamiento y almacenamiento de datos se distribuyen entre varios sistemas conectados en red. Esto permite mejorar el rendimiento, la disponibilidad y la tolerancia a fallos.